Pero si estoy con vos, no necesito nada

Sería demasiado genial irme a Brasil con vos. Aunque esa idea solo tenga vida en mi cabeza, y se disuelva al tener contacto con esta cosa abstracta llamada realidad. Todavía me duelen los codos, y los cachetes de tanto reir. Es como si el sol saliera cuando estamos juntos..
Despedirte es igual a una triste sonrisa. Ahora te llevo colgado de mi cuello y es inevitable recordarte a cada instante, es aún peor que antes.
Y sí, tuve que admitirlo, estoy hasta las tetas, cada vez me gustas más y eso es un problema.. siempre es un problema.. el no saber qué sucede del otro lado. Pero vos sos la excepción, siempre lo sos, con vos nada me importa, con vos puedo no pensar, puedo pensar en voz alta, puedo gritar y reirme muy fuerte, ridiculizarme, ridiculizarnos, bailar, transpirar, bailar hasta deshidratarnos, odiarte porque me volvés loca, volverme loca y abrazarte muy muy fuerte deseando no soltarte jamás, odiarme por no decirte todo esto, quererte porque vos tampoco lo decís, creer que al menos lo pensás al igual que yo y ser feliz así.. decir que sí a todo y disfrutar, dejarme llevar..

lunes, 21 de diciembre de 2009

Mueran Humanos

Desperté. Luego de mil vueltas, de abrir y cerrar los ojos incontables veces me levanté. Pasé por el baño, me higienicé mientras se prendía la pc. Y si corrí a encerrarme en el inmenso mundo conocido como la interné no es por viciosa sino porque necesito desconectarme del cosmos hogareño. Sin querer terminé escuchando música basura de esa que nadie escucha, que a casi nadie le gusta; leyendo blogs ajenos y pensando en el mío, en todo lo que tengo para descargar, en todos esos sucesos, esas personas, esas sensaciones que giran en mi cabeza hasta marearme, en la distancia y el tiempo que hay entre mis dedos, las teclas, mi cabeza, lo que tengo para decir. En la distancia y el tiempo que ahora me separan de mi mejor amiga, mi hermana del alma, en cuanto la voy a extrañar, en cuan feliz estoy por ella. En que recuperé a mi mejor amigo y estoy feliz, en que de una vez por todas quiero cortar las cadenas y pensar en mí.
En que a veces la extraño a ella, su sonrisa, sus rulos, sus abrazos, sus besos (esos pocos que me diste), caminar tomadas de la mano, que venga, ir a buscarla, esas largas charlas por msn en que no paraba de reir, hasta las peleas extraño (a uno siempre le hacen falta cuando se da cuenta que complementaban la relación y le daban ese colorcito que noséqué, aunque te amarguen y te pinten la cara de negro velorio, pero después viene la reconciliación). Ella ya no me habla (otra vez), vaya a saber porqué, y yo que me ilusioné cuando hablamos un laaaaaargo rato por telefono, y la escuché e intenté contenerla.
En que últimamente lo extraño a él, y todavía no vuelve. Su sonrisa, sus rastas, sus abrazos, sus besos, ser felices en cualquier lado pero mucho más en algun parquecito y reir, y reir y reiiir. Me hace falta, no reir, sino reir con él.

Pero en lo que más más más más pienso es en que me arrepiento un poco de haberle hecho saber al mundo que mi blog existe, porque hace un tiempo vivía escondido, entre las sombras, debajo de la tierra, oculto de miradas desconocidas, y yo escribía lo que quería y era feliz. No se ofendan.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Mantiene tu espiritu con humor

Hoy comí mucho. Es de esos días. De esos días que llueve. De esos días que llueve y como mucho. De esos días que llueve y me bajoneo. De esos que como mucho por eso que se conoce como angustia oral. De esos en que llueve entonces me bajoneo entonces como mucho entonces me siento a leer historietas entonces sonrio y me siento feliz de estar viva días como hoy. Días como hoy en que me gusta escribir cosas sin sentido y casi sin signos de puntuación.






Me quiero tatuar esa frase, aunque ni siquiera escuche esa banda.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Somewhere over the rainbow...

Cuando me siento triste y no tengo escapatoria, me refugio en un libro. Cuando estoy harta y no tengo a donde ir, me escudo con la música. Cuando estoy agotada de tanto pensar, me escondo en una película.

Últimamente me rodean letras, melodías y escenas ajenas.

Advertencia: lo que leerán a continuación no fue pensado ni por un segundo, por esa razón puede que no se entienda o que no le sirva a aquel que gusta de leer escritos agradables.

Es normal tener un mal día o una mala semana, ¿un mal año también? Es cuando te das cuenta que debés dejar de llorar y pensar en el fin; empezar a sonreir y pensar en comienzos. No digo que sea fácil, pero es necesario.
Alejarte de esa gente que creías tan cerca y que ahora te hace saber que quizás nunca estuvo, que podés sobrevivir sin ese cariño, o reemplazarlo. No es recomendable, pero a veces no hay opción.
Mantener la mirada firme hacia delante, en estos momentos evitar mirar hacia los costados.
Soñar con un mañana, algunas veces, es lo único que alcanza para mantenernos vivos.

[Que triste, odio escribir cosas tristes]

Y si alguna vez amaron como yo podrán entenderme.. quizás no, lo creo improbable.

Nunca hice un balance anual, sin embargo este año lo merece, por ser uno de los peores, debe servir como ejemplo de lo que no tiene que repetirse.

-Perdí a mi mejor amigo. Cómo? Ni yo lo sé, ni él se da por enterado. Me cansé de jugar al gato y al ratón (siempre soy el gato) y aunque me duele siento que es tiempo de admitirlo y seguir adelante, porque el vivir pensando en qué habré hecho yo para dejar de ser importante en su vida me dolía aún más. Y si no es así que me lo desmienta en la cara, que de una vez por todas tenga los huevos suficientes (disculpen la vulgaridad, es a modo de descarga).
-Perdí el año completo en lo que a estudios respecta. Comencé demasiado relajada y mantuve esa actitud hasta estos últimos meses, en los que me cansé de fingir una carrera y tiré todo al tacho como corresponde (en realidad no, en realidad lo que corresponde es que siga estudiando) así que ahora busco trabajo (inserte cara de disgusto).
-Perdí estabilidad emocional. Nunca la tuve en realidad, pero definitivamente este año fue el peor en cuestión de montaña rusa sentimental.

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Ya limpié mi alma, ahora me concentro en lo que de verdad tiene importancia. Estos días pensé mucho en agradecer a los pocos que me leen (que son el mismo grupo reducido que disfruto leer) y pedir disculpas por dejar esto abandonado tanto tiempo. Es que no siempre tengo cosas lindas que me inspiren a contarlas. Al principio pensé en usar el blog a modo de diario íntimo, pero disfruto saber que hay alguien del otro lado a quien le agrada la manera en la que escribo.
Así que gracias y una vez más disculpas, pero esta vez por una entrada tan mal redactada.

martes, 3 de noviembre de 2009

No te digo lo que pienso, podría hacerte sonrojar.

No es casualidad que la fecha de defunción de este humilde blog esté tan aproximada a la fecha en que se distanció. Necesité hablarte, saber porqué, lograr volver a acercarme o al fin poder despedirme, pero no seguir así. Así no, así no sé, así no se hace, así no me hace bien.

De repente, resurgió, no sé como ni porque, hay situaciones en la vida en la que no podemos pedir explicaciones, o al menos no se nos permite profundizar con preguntas en las excusas que nos dan. Ya ni interesa, lo único que me importa es que reviviste; y que me hiciste feliz, una vez más, un día más. Me regalaste nuevamente un recuerdo, de esos imborrables, de momentos bizarros que sólo nosotros sabemos disfrutar. Me regalaste fotografías, de nosotros risueños. Me regalaste una sonrisa, que perduró unos cuantos días más, si no semanas. Me regalaste tu compañía y eso es más que suficiente, pero luego desperté, todo vuelve a la normalidad, volvés a desaparecer y yo sin saber de vos. Hasta que te atreviste a hablarme (al menos ahora más que antes) y me confesaste que tenés un viaje del que ya me habías contado, que la vida te depara otro camino, durante un tiempo no muy largo, pero para mí nada breve. Mientras me alegraba por ti, me entristecía por mi, ahora sólo pienso en como no pensarte, en si despedirme o simplemente desaparecer como solés hacer; como suelen hacer las personas quizás porque lo crean más romántico, o simplemente somos todos cobardes, o nunca terminamos de estar seguros si queremos cerrar cierta puerta y esperar a que se abra una ventana. El problema es que vos sos una ventana, y si te cierro no sé qué pueda abrirse, y si te clausuro no volveré a ver el Sol, al menos no en vos, no ese sol otoñal que siempre me obliga a recordarte, no veré las palmeras que bailan al compás de tu música o de nuestra gaita, no veré el pasto ni las plazas en las que tantas veces nos recostamos mirando al cielo y sonriendo, siempre sonriendo, también soñando porque sos un soñador y como tal sos contagioso, mirándonos de reojo, mirando al otro reir, observandolo, distrayéndose en el otro, hundiéndose de a poco, encariñándose.

Entre muchas reflexiones fugaces opté por no terminar este texto y esperar a ver qué nos depara el destino, una vez más, ese mismo que nos cruzó y nos unió, y nos mantiene, aunque sea desde lejos, aunque sea desde el pensamiento, él decidirá cuándo olvidaremos el adiós y hablaremos de un hasta siempre..

domingo, 13 de septiembre de 2009