Pero si estoy con vos, no necesito nada

Sería demasiado genial irme a Brasil con vos. Aunque esa idea solo tenga vida en mi cabeza, y se disuelva al tener contacto con esta cosa abstracta llamada realidad. Todavía me duelen los codos, y los cachetes de tanto reir. Es como si el sol saliera cuando estamos juntos..
Despedirte es igual a una triste sonrisa. Ahora te llevo colgado de mi cuello y es inevitable recordarte a cada instante, es aún peor que antes.
Y sí, tuve que admitirlo, estoy hasta las tetas, cada vez me gustas más y eso es un problema.. siempre es un problema.. el no saber qué sucede del otro lado. Pero vos sos la excepción, siempre lo sos, con vos nada me importa, con vos puedo no pensar, puedo pensar en voz alta, puedo gritar y reirme muy fuerte, ridiculizarme, ridiculizarnos, bailar, transpirar, bailar hasta deshidratarnos, odiarte porque me volvés loca, volverme loca y abrazarte muy muy fuerte deseando no soltarte jamás, odiarme por no decirte todo esto, quererte porque vos tampoco lo decís, creer que al menos lo pensás al igual que yo y ser feliz así.. decir que sí a todo y disfrutar, dejarme llevar..

lunes, 21 de diciembre de 2009

1 Comment:

Stephanie said...

Pregunta medio estúpida pero cómo te duelen los codos por reír? o.o