Sería demasiado genial irme a Brasil con vos. Aunque esa idea solo tenga vida en mi cabeza, y se disuelva al tener contacto con esta cosa abstracta llamada realidad. Todavía me duelen los codos, y los cachetes de tanto reir. Es como si el sol saliera cuando estamos juntos..
Despedirte es igual a una triste sonrisa. Ahora te llevo colgado de mi cuello y es inevitable recordarte a cada instante, es aún peor que antes.
Y sí, tuve que admitirlo, estoy hasta las tetas, cada vez me gustas más y eso es un problema.. siempre es un problema.. el no saber qué sucede del otro lado. Pero vos sos la excepción, siempre lo sos, con vos nada me importa, con vos puedo no pensar, puedo pensar en voz alta, puedo gritar y reirme muy fuerte, ridiculizarme, ridiculizarnos, bailar, transpirar, bailar hasta deshidratarnos, odiarte porque me volvés loca, volverme loca y abrazarte muy muy fuerte deseando no soltarte jamás, odiarme por no decirte todo esto, quererte porque vos tampoco lo decís, creer que al menos lo pensás al igual que yo y ser feliz así.. decir que sí a todo y disfrutar, dejarme llevar..
Pero si estoy con vos, no necesito nada
Mueran Humanos
Desperté. Luego de mil vueltas, de abrir y cerrar los ojos incontables veces me levanté. Pasé por el baño, me higienicé mientras se prendía la pc. Y si corrí a encerrarme en el inmenso mundo conocido como la interné no es por viciosa sino porque necesito desconectarme del cosmos hogareño. Sin querer terminé escuchando música basura de esa que nadie escucha, que a casi nadie le gusta; leyendo blogs ajenos y pensando en el mío, en todo lo que tengo para descargar, en todos esos sucesos, esas personas, esas sensaciones que giran en mi cabeza hasta marearme, en la distancia y el tiempo que hay entre mis dedos, las teclas, mi cabeza, lo que tengo para decir. En la distancia y el tiempo que ahora me separan de mi mejor amiga, mi hermana del alma, en cuanto la voy a extrañar, en cuan feliz estoy por ella. En que recuperé a mi mejor amigo y estoy feliz, en que de una vez por todas quiero cortar las cadenas y pensar en mí.
En que a veces la extraño a ella, su sonrisa, sus rulos, sus abrazos, sus besos (esos pocos que me diste), caminar tomadas de la mano, que venga, ir a buscarla, esas largas charlas por msn en que no paraba de reir, hasta las peleas extraño (a uno siempre le hacen falta cuando se da cuenta que complementaban la relación y le daban ese colorcito que noséqué, aunque te amarguen y te pinten la cara de negro velorio, pero después viene la reconciliación). Ella ya no me habla (otra vez), vaya a saber porqué, y yo que me ilusioné cuando hablamos un laaaaaargo rato por telefono, y la escuché e intenté contenerla.
En que últimamente lo extraño a él, y todavía no vuelve. Su sonrisa, sus rastas, sus abrazos, sus besos, ser felices en cualquier lado pero mucho más en algun parquecito y reir, y reir y reiiir. Me hace falta, no reir, sino reir con él.
Pero en lo que más más más más pienso es en que me arrepiento un poco de haberle hecho saber al mundo que mi blog existe, porque hace un tiempo vivía escondido, entre las sombras, debajo de la tierra, oculto de miradas desconocidas, y yo escribía lo que quería y era feliz. No se ofendan.






