Todo fin nos provoca un cóctel de emociones.
Cuando no estoy del todo bien (no quiero sentirme triste, por eso evito decirlo) es cuando más me cuesta escribir, pero esta vez quiero hacerlo, necesito hacerlo. Arrastro conmigo una caja llena de recuerdos, de miedos y de angustia que ya comienza a pesar, y a mi pesar me arrastra con ella hacia abajo y no puedo mantenerme de pie. Si lo hago no es como quisiera, no así, no con la cabeza en otra parte y en ningún lado al mismo tiempo, pero tampoco donde debería tenerla. Tomé la decisión de jugarme por lo que creí que quería pero no fue en el mejor momento (por no escribir peor, que triste palabra). Y es como ando familiarizada con palabras que nada dicen, que nada ayudan a mejorar, con sombras, con agua salada, con canciones que llaman a la soledad.
No tengo metas, ni sueños, ni hobbies, dejé en el camino esas cosas que tan bien me hacían. Estoy alejada, de esas personas que supieron regalarme mil sonrisas, estoy alejada de él y de mí misma. Ya no escucho mi música, ni escribo como me gusta (creo que nunca me gustó), ni hago teatro, ni me siento libre, ni lloro. No puedo llorar. Y no puedo evitar seguir oyendo fuiste lo mejor, porque lo fuiste y lo sos y te dejé ir. Quizás porque estoy segura que nunca vas a irte del todo, que siempre me acompañarás, no lo sé, no estoy segura. Sé que el Pity habla por mí, no puedo creerlo, encontrar en él tal descripción, en cada palabra habla de mí. Y de vos. Y de nosotros. Creo que nunca voy a poder dejar de hablar de nosotros. Porque te amé
Me siento vacía, necesito encontrarme.







4 Comments:
Eso a veces no es fácil... y lleva su tiempo.
Lolita
sos increíble, mujer.
este espacio está encantado.
sabés qué? yo escribí estas líneas el año pasado, y ahora siento que te corresponden...te las regalo.
Tu sombra en mi alma
Tal vez la noche
me encuentre despierta
murmurando tu nombre
en un mar de colillas
y vasos sin fondo.
No soy yo la que te extraña,
son mis hojas, la tinta
la almohada, las paredes.
Tales sólo esperan tu mirada,
tu tacto, tu gesto arrogante
y fingido frente a tu debilidad
más grande.
Tu pelo despeinado,
tus dedos paseando
por el sendero libidinoso.
Tus brazos refugio de mi espalda.
Y tu espalda, la calamidad totémica.
Me seduce, me somete,
y me abandona.
Y hoy tan solo me conformo
con el ilusorio de tu sombra
detrás de la luz de mi velador,
anclada a mi cama,
a mis hojas,
a mi alma.
Ufff! Te entiendo, y admiro tus ganas de no querer estar triste!
Pero son esos momentos de mierda donde no querés hacer nada donde tenés que levantarte de la cama y salir a pelearla. Puta que es jodido eso! Pero sino te vas apagando muy despacito... Y mejor estar preparado para lo que esté por venir, no sea cosa que te agarre desprevenido! :)
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