Insatisfecha

con mi vida.

domingo, 21 de septiembre de 2008

No soy autónoma

Sólo balbucearé palabras, intentaré formar frases, con mucha más dificultad redactaré párrafos. Es uno de esos días en que necesito descargarme y no encuentro la manera.
Por alguna extraña razón, ignorada por mí no puedo llorar. Lo he evitado tantas veces, pareciera que he olvidado como hacerlo.
Seguramente escriba solo porquerías, no es día de inspiración, sino de limpieza emocional. Es como provocar el vómito para relajar el estomago.

Por si estaban buscando la relación entre el titulo y el texto aquí les va. Escribo por necesidad, buscando desintoxicarme de esto que me oprime el pecho. De esta dictadura sentimental en la que no está permitido bajo ningún punto de vista la libertad de expresión, ni ideológica, no se permite pensar. Así es como una bandita elástica vive cortándome la circulación sanguínea del cerebro y me vuelvo cada día un poco más tonta. E infeliz.
Se me acaba el aire. Estoy hundiéndome en un vaso con agua, del cual no cae ninguna gota que lo rebalse, mientras nado en círculos produciendo olas para que eso suceda y me golpeo contra las paredes de vidrio una y otra vez. Tropezando con las mismas piedras. Me estoy volviendo idiota, no estoy haciendo nada para evitarlo.

Repetición cíclica y así sucesivamente

Era una estúpida discusión. Eran reproches sin sentido, no tenía derecho a hacerlos. Estaba rompiendo una promesa y para colmo se daba el lujo de enojarse.
De repente se dio cuenta de lo que había hecho, una vez más lo había lastimado. Con miedo decidió acercarse, con miedo al rechazo, sabiendo en el fondo de sí que lo que más deseaba esa otra persona era su presencia. Se sentó a su lado, sólo se atrevió a acariciarle el pecho, consolándole. Un gesto algo distante y al mismo tiempo tan comprensivo.
Aquella otra persona mantenía la vista continuamente hacia adelante, sólo le dirigía la mirada durante las confesiones más profundas cuando la sinceridad y el dolor invadían la habitación.
No era la primera vez que esto sucedía. Ella le había vomitado sus miedos miles de veces, él había llorado muchas más.
Comenzó a sentirse una basura, nuevamente.

Y sabe que su horrible don es herir a la gente que ama, y sabe que va a morir sola y finge que no le importa y no le caen lágrimas, es un llanto eterno e interno.

Moi je voulais juste un corps
je cherchais seulement des bras

Clausura..

...y Renovación. Personal, espiritual, ideológica, loquesea.
Estos días me he dedicado a dejar fluir ese ser que siempre duerme acurrucado dentro mío. No, no hablo de mi vientre, ni de un pequeño en posición fetal situado en él, sino de aquello que sueño ser cuando hay circunstancias que me acarician el corazón.
Como Saint-Exupéry y sus letras, Alex Beaupain con sus notas y las hermosas voces francesas, la búsqueda de peliculas en las que haya participado Louis Garrel luego de enamorarme de él en The Dreamers y de los pechos de Eva Green, de su cuerpo escultural. De reencontrarme con Poulain y el deseo de vivir un amor apasionado como el suyo.
De extrañar la soledad, por consiguiente extrañar Señal de ausencia, extrañar aquellos libros que me marcaron por siempre y de anhelar nuevas historias. De echar de menos la nostalgia, el pensar..

De todo eso nace esto que leen, un nuevo yo. Al menos intentarlo, viviendo cada día como una obra cinematográfica dirigida por alguien como Jean-Pierre Jeunet.

domingo, 17 de agosto de 2008