...y Renovación. Personal, espiritual, ideológica, loquesea.
Estos días me he dedicado a dejar fluir ese ser que siempre duerme acurrucado dentro mío. No, no hablo de mi vientre, ni de un pequeño en posición fetal situado en él, sino de aquello que sueño ser cuando hay circunstancias que me acarician el corazón.
Como Saint-Exupéry y sus letras, Alex Beaupain con sus notas y las hermosas voces francesas, la búsqueda de peliculas en las que haya participado Louis Garrel luego de enamorarme de él en The Dreamers y de los pechos de Eva Green, de su cuerpo escultural. De reencontrarme con Poulain y el deseo de vivir un amor apasionado como el suyo.
De extrañar la soledad, por consiguiente extrañar Señal de ausencia, extrañar aquellos libros que me marcaron por siempre y de anhelar nuevas historias. De echar de menos la nostalgia, el pensar..
De todo eso nace esto que leen, un nuevo yo. Al menos intentarlo, viviendo cada día como una obra cinematográfica dirigida por alguien como Jean-Pierre Jeunet.
Clausura..
Mutus Dedit Nomen Cocis
Lo que al oírlo sugiere ser Latín, lo que es sólo un truco mnemotécnico en la tarde de ayer me obligó a pensar sobre infinitas dualidades del universo. Todo está compuesto por dos individuos, el número 2 es el perfecto. Al menos eso creía Celeste, a quien conocí en "Una hoja seca".
Me recordó a tantas cosas. A Amèlie en principio, al hablar de los pequeños placeres de la vida, no me refiero al mutusdeditetc sino a lo que relata sobre esa hoja seca. Luego a una historieta muy similar a la Mafalda de Quino o a la Enriqueta de Liniers, quien se hace llamar Batu. Y por último, pero no menos importante a The Dreamers, película de Bertolucci que incita a divagar sobre los encastres del universo. Ver para entender.
Decido levantarme y partir, bajo las escaleras planeando ducharme luego. Toto me invita a sentarme junto a él, susurrándome al oído que pronto oscurecerá y cuanta razón tiene, tuve que marcharme por ese motivo. Sí, en internet hay mil cosas que logran entretenernos pero nada se compara con sentarse a leer y el Sol rozandome la piel.






