Anoche experimenté sensaciones que tenía abandonadas.
Por fin fuimos a verla, a ella, tan brillante como la observo cada día. Sí, la admiro, y no me avergüenza admitirlo. Quizás un poco.
Porque me enseña todo lo que sabe, lo sé. Porque cree en nosotros aunque nadie lo hace, porque nos da confianza. Porque un día quiero ser lo que es ella.
Podría decir mil cosas más, no sé que me pasa, creo que me dejo sin palabras. Te retirás finalizada la obra necesitando recostarte y pensar en todo lo que te plantearon esos 5 actores hace poco graduados del Conservatorio Nacional de Arte Dramático, al que planeo asistir cuando termine con mi profesorado. Inclusive mi maravillosa Olga, a quien no podía dejar de mirar.
OPEN HOUSE me dio vuelta la cabeza.






